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Tendencias de salud reproductiva en Europa del Este y Euroasia

por Lori Ashford

(Septiembre 2003) En la última década, los países de Europa del Este y Euroasia han pasado por una transformación económica y social que ha afectado básicamente todos los aspectos de la vida, inclusive la salud. En cierta medida la salud reproductiva de la mujer ha mejorado, porque actualmente hay más probabilidades de que las mujeres de la región utilicen métodos anticonceptivos modernos, y menos de que tengan un aborto para poner fin a un embarazo no planeado; pero los índices de mortalidad materna e infantil siguen siendo inaceptablemente altos, se usan pocos servicios de prevención y existe bajo conocimiento de otros temas, como la forma de prevenir el VIH/SIDA.

Este informe pone de relieve datos de encuestas realizadas en 11 países desde 1996 sobre una variedad de temas relativos a la salud femenina, y proporciona información a fondo sobre actitudes y conductas relativas a la salud reproductiva. El informe se basa en otro documento de mayor longitud que analiza y compara los resultados de sondeos de varios países (ver Para mayor información). Los resultados de las encuestas ofrecen a los funcionarios de programas, investigadores y autoridades normativas una oportunidad de conocer las características de las mujeres que tienen las mayores necesidades en cuestión de salud, y los factores que llevan a un mayor uso de los métodos anticonceptivos, menor dependencia del aborto y otros cambios en la conducta de salud reproductiva de la mujer.

Propósito de las encuestas

Dos organismos basados en Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, o CDC) y ORC Macro, ayudaron a instituciones nacionales a realizar las encuestas en Europa del Este y Euroasia desde 1993 al 2001. En los dos tipos de encuestas realizadas (Encuestas de salud reproductiva y Encuestas demográficas y de salud) se entrevistaron a mujeres de una muestra representativa de hogares en cada país, para obtener abundante información sobre fecundidad, planificación familiar, salud materno-infantil y otros temas de salud reproductiva. Se recibió gran apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y financiamiento en algunos países del Fondo de Población de las Naciones Unidas y UNICEF.

Este informe pone de relieve los resultados de las encuestas en 11 países: cuatro en Europa del Este (Moldavia, Rumania, Rusia y Ucrania), tres en el Caúcaso (Armenia, Azerbaiyán y Georgia) y cuatro en Asia Central (Kazakastán, la República de Kirguizistán, Turkmenistán y Uzbekistán)1. En Rusia las encuestas solo se realizaron en tres áreas urbanas, por lo que no reflejan las tendencias en la totalidad del país.

Estos datos ofrecen un repaso inicial del conocimiento, actitudes y conductas en salud reproductiva femenina a raíz de los grandes cambios que tuvieron lugar en la región a principios de la década de 1990. Recientemente ha habido programas de planificación familiar en la región que han tratado de elevar la disponibilidad y el uso de métodos anticonceptivos modernos y reducir la dependencia de las mujeres en el aborto para evitar nacimientos no planeados. Los dos tipos de encuestas estudiaron los niveles y las tendencias de uso de anticonceptivos y el conocimiento y actitudes de las mujeres sobre los anticonceptivos y el aborto. También proporcionan información actualizada y representativa a nivel nacional sobre una serie de temas de salud reproductiva e infantil que pueden abordarse mediante nuevos programas o mejorando los existentes.

Contexto para la salud reproductiva

Los países seleccionados tienen una historia común, por haber formado parte de lo que era la Unión Soviética o estar bajo su esfera de influencia. Dichos países modelaron su atención sanitaria en el sistema soviético, centralizado y subvencionado por el gobierno, que ofrecía atención sanitaria universal a todos los ciudadanos. El sistema promovía la atención basada en hospitales, con lo que se creaba un excedente de hospitales y especialistas, y una escasez de servicios primarios de salud.

Antes de y durante la transición de economías centralizadas y controladas a las de libre mercado, el sistema de hospitales resultó demasiado costoso para el gobierno, por lo que la mayoría de los hospitales carecen de equipo moderno, medicamentos e insumos. Los sistemas de salud se deterioraron rápidamente en la década de 1990, con lo que se redujo el uso de los servicios de medicina preventiva, inclusive los de salud reproductiva. La combinación de conductas insalubres (mala alimentación, tabaquismo y alcoholismo) y un bajo gasto per cápita en salud han contribuido a reducir la esperanza de vida en la región a niveles considerablemente inferiores a los de Europa Occidental.

Los gobiernos de los 11 países están haciendo lo posible con sus limitados recursos para combatir los emergentes problemas de salud. Todos ellos continúan financiando la atención sanitaria, pero muchos de ellos están pasando partes del sistema a las entidades aseguradoras nacionales o al sector privado, y puede que algunos subgrupos de población se queden sin seguro o con muy pocas prestaciones.

Tendencias en la fecundidad

Durante la década de 1990, los países de la región registraron drásticas reducciones en sus niveles de fecundidad (es decir, el promedio de hijos por mujer, ver el Gráfico 1). Para el año 2000, la tasa de fecundidad en la mayoría de los países estaba por debajo de lo necesario para reponer la población (promedio de 2,1 hijos por mujer para reemplazar a los padres). Cuando la fecundidad sigue por debajo de dicho nivel la población de un país acaba reduciéndose (suponiendo que no se contrarreste con inmigración).

Gráfico 1
Reducción en la fecundidad en países seleccionados de la antigua Unión Soviética

Nota: La tasa global de fecundidad es el promedio de hijos por mujer durante su vida, considerando los índices de natalidad existentes para las diversas edades.

Fuente: C. Haub y D. Cornelius, World Population Data Sheet (1992 y 2001).

Las encuestas confirman que la tasa de fecundidad estaba justo al nivel de reemplazo o por debajo del mismo en todos menos tres países de la región: la República de Kirguizistán, Turkmenistán y Uzbekistán (ver el Cuadro 1). Dicha tasa ha continuado reduciéndose en casi todos los países encuestados. Los cálculos estimativos recientes del gobierno indican que varía entre 1,2 hijos por mujer en Ucrania y 2,9 en Turkmenistán.

Cuadro 1
Indicadores demográficos y sociales seleccionados

Población a mediados del 2002 (millones) Índice de crecimiento naturala (%) Cambio proyectado de población 2002-2050b (%) Tasa global de fecundidadc 1998-99
Europa del Este
Moldavia
4.3
-0.1
0
1.4
Rumanía
22.4
-0.2
-24
1.3
Rusia
143.5
-0.7
-29
1.3
Ucrania
48.2
-0.8
-20
1.2
Caúcaso
Armenia
3.8
0.2
-17
1.7
Azerbaiyán
8.2
0.8
59
2
Georgia
4.4
0
-44
1.7
Repúblicas de Asia Central
Kazakastán
14.8
0.5
-5
1.8
Kirguizistán
5
1.3
51
2.7
Turkmenistán
5.6
1.3
42
2.9
Uzbekistán
25.4
1.7
52
2.8
Europa Occidental
Austria
8.1
0
1
1.3
Francia
59.5
0.4
9
1.9

Esperanza de vida (en años) Ingreso per cápita (paridad de poder adquisitivo del ingreso nacional bruto)d 2000 Gasto en salud per cápita e 1990-98 Porcentaje de mujeres matriculadas en la escuela secundariaf 1993/97
Hombres Mujeres
Europa del Este
Moldavia
64
71
$2,230
$30
82
Rumanía
67
74
6,360
65
78
Rusia
59
72
8,010
130
91
Ucrania
62
74
3,700
54
94
Caúcaso
Armenia
70
74
2,580
27
79
Azerbaiyán
69
75
2,740
36
81
Georgia
69
77
2,680
46
76
Repúblicas de Asia Central
Kazakastán
60
71
5,490
68
91
Kirguizistán
65
72
2,540
11
83
Turkmenistán
63
70
3,800
Uzbekistán
68
73
2,360
88
Europa Occidental
Austria
75
81
24,600
2,108
102
Francia
76
83
23,020
2,287
111

a El índice de crecimiento natural es el índice de natalidad menos el de mortalidad, es decir el crecimiento demográfico anual sin contar la inmigración.
b El crecimiento o la reducción demográfica proyectada se basa en hipótesis actuales sobre la fecundidad futura.
cEl promedio de hijos por mujer durante su vida fértil, dadas las tasas actuales de fecundidad específicas para las diversas edades. Las tasas de fecundidad representan las estimaciones del gobierno para 1998-99, con excepción de Armenia y Georgia. Dichas cifras se han aumentado basándose en los resultados de las dos encuestas (de salud reproductiva, y demográficas y de salud) respectivamente.
dLa paridad del poder adquisitivo del ingreso nacional bruto se basa en la conversión a "dólares internacionales", que indica la cantidad de bienes y servicios que se pueden comprar en Estados Unidos con una cierta cantidad de dinero.
eEs la suma del gasto público y privado en salud, dividido por la población del país, y expresado en dólares estadounidenses.
fEs la proporción del número de estudiantes matriculados en la escuela secundaria en el grupo correspondiente de edad. Puede exceder de 100 si el número de estudiantes excede el de la población para dicho grupo de edad.

Fuentes: C. Haub, 2002 Cuadro de la Población Mundial; Banco Mundial, World Development Indicators 2000; y cifras estimativas oficiales del gobierno sobre la fecundidad.

Las mujeres de toda la región normalmente se casan y empiezan a tener hijos a edades más jóvenes que en Europa Occidental. Los años de mayor fecundidad son entre los 20 y los 24, y luego la fecundidad disminuye drásticamente, por lo que en dichos países se tienen pocos hijos después de los 30. Las mujeres normalmente pasan el resto de sus años fértiles tratando de evitar el embarazo.

Principalmente debido a la baja fecundidad, el crecimiento de la población en la región es de cero, o incluso negativo, excepto por los países del Centro de Asia (ver el Cuadro 1). Esta situación se ha convertido en un gran problema económico y social para la región. Al estabilizarse o reducirse la población algunas de las autoridades normativas piensan que los programas de planificación familiar no sólo no son necesarios, sino contraproducentes, y de hecho proponen medidas para alentar a las mujeres a tener más hijos.

Uso de métodos anticonceptivos y del aborto: su relación y tendencias

Un importante aspecto de la salud reproductiva en los países de la antigua Unión Soviética por varias décadas ha sido la dependencia en el aborto para impedir nacimientos. Con frecuencia es difícil obtener métodos anticonceptivos modernos, y los que hay son de baja calidad, además de que no los promueven ni las autoridades normativas ni la comunidad médica. Por contraste el aborto es generalmente legal, casi sin limitaciones, y se ofrece a poco o ningún costo. Los gobiernos y las entidades donantes, así como las ONG han contribuido a elevar el uso de anticonceptivos modernos y reducir los índices de abortos, pero el aborto sigue jugando un importante papel para reducir el tamaño familiar en la región.

Índices de aborto y tendencias al respecto

El promedio de abortos que una mujer tiene en toda su vida (índice total de abortos) varía entre 0,6 por mujer en Uzbekistán a 3,7 por mujer en Georgia (ver el Cuadro 2) — cifra que es una de las más altas de todo el mundo. En la mayoría de los países, los índices obtenidos de las encuestas eran superiores a los notificados por el gobierno, lo que indica cierta subnotificación en las estadísticas gubernamentales.

En muchos países, los abortos son comunes entre las mujeres de 20 a 34 años. Casi todas las mujeres que dijeron haber tenido un aborto, expresaron que ni querían ni se podían permitir tener un hijo más. La gran mayoría de los abortos son el resultado de embarazos no planeados, principalmente entre las mujeres que no usan anticonceptivos, o que usan métodos tradicionales de planificación familiar, los cuales tienen un relativamente alto porcentaje de fallo. Entre el 71% y el 90% de los embarazos no planeados acaban en abortos, lo que indica que las mujeres están claramente decididas a evitar dichos partos.

En 7 de los 11 países encuestados (Armenia, Georgia, Kazakastán, Moldavia, Rumanía, Rusia y Uzbekistán), los niveles de abortos bajaron durante la década de 1990. Las encuestas pidieron a las mujeres un historial completo de sus embarazos, inclusive los abortos. Las tendencias de aborto se midieron estudiando los índices de aborto entre 6 y 8 años y 0 y 2 años antes de la encuesta. Dichos índices se redujeron entre el 15% y 38%, lo que representa un gran cambio en un período relativamente breve (ver el Gráfico 2). La mayor parte de la reducción tuvo lugar entre mujeres de 30 años y se debió al mayor uso de anticonceptivos modernos.

Gráfico 2
Tendencias en los índices de aborto en países seleccionados

Nota: La tasa total de abortos es el número de abortos que una mujer tendría en toda su vida dados los índices actuales de aborto para diversas edades.

De todas formas la mayoría de las mujeres continúan considerando el aborto como una modalidad aceptable de control de la natalidad, lo que puede ponerlas en riesgo. Si bien el aborto es legal, algunos tienen lugar fuera de las instalaciones médicas, lo que ocasiona complicaciones e incluso muertes. Las estadísticas de defunciones en Europa del Este y Asia Central indican que entre el 15% y el 50% de las muertes maternas se deben al aborto2. Por otra parte, las respuestas de las mujeres a las preguntas de la encuesta sobre los problemas médicos después del aborto revelan más complicaciones de las notificadas en otros contextos, lo que sugiere que existe un problema de calidad del servicio.

Uso de anticonceptivos

El uso de planificación familiar (ya sean métodos modernos o tradicionales) por las mujeres casadas varía entre 41% en Georgia y 74% en Moldavia, y los porcentajes más altos se encuentran en los países de Europa del Este (ver el Cuadro 2). Las parejas continúan dependiendo en gran manera de los métodos tradicionales, especialmente el retiro y la abstinencia periódica. En varios países como Rumanía y los de la región del Caúcaso, los métodos tradicionales representan más de la mitad de toda la planificación familiar, pero debido a que son menos eficaces que los métodos modernos, fallan con frecuencia, o dejan de usarse, lo que da lugar a un alto número de embarazos no planeados.

Cuadro 2
Indicadores de salud reproductiva obtenidos de las encuestas de salud reproductiva (RHS), y demográficas y de salud (EDS)

Encuesta y año Mujeres casadas de 15 a 44 años que utilizan métodos de planificación familiar (%)
Cualquier tipoa Moderno Tradicional
Europa del Este
Moldavia
RHS 1997
74
50
24
Rumanía
RHS 1999
64
30
34
Rusiad
RHS 1999
73
53
20
Ucraina
RHS 1999
68
38
30
Caúcaso
Armenia
EDS 2000
61
22
39
Azerbaiyán
RHS 2001
55
12
44
Georgia
RHS 1999
41
20
21
Repúblicas de Asia Central
Kazakastán
EDS 1999
62
55
8
Kirguizistán
EDS 1997
60
50
9
Turkmenistán
EDS 2000
55
47
8
Uzbekistán
EDS 1996
57
53
4
Europa Occidentale
Austria
68
65
3
Francia
80
74
6

Método más usado Embarazos no planeadosb (%)
Necesidad insatisfecha de métodos anti-
conceptivosc (%)
Mujeres de 15 a 24 años que notifican tener relaciones sexuales premaritales (%)
Europa del Este
Moldavia
DIU
42
6
26
Rumanía
Retiro
55
6
41
Rusiad
DIU
66
12
71
Ucraina
DIU
54
18
51
Caúcaso
Armenia
Retiro
62
15
Azerbaiyán
Retiro
57
12
1
Georgia
Retiro
59
24
1
Repúblicas de Asia Central
Kazakastán
DIU
15
Kirguizistán
DIU
34
14
Turkmenistán
DIU
19
Uzbekistán
DIU
16
15
Europa Occidentale
Austria
Píldora
Francia
Píldora

Número de abortos durante la vida de la mujer Madres que reciben atención antenatal, comenzando en el 1 er trimestre (%) Nacimientos fuera de las instalaciones médicas (%) Muertes infantiles por cada 1.000 nacidos vivos
Europa del Este
Moldavia
1.3
73
0.9
Rumanía
2.2
60
2
32
Rusiad
2.3
83
1.8
Ucraina
1.6
66
0.9
Caúcaso
Armenia
2.6
54
8.5
36
Azerbaiyán
3.2
45
26.3
74
Georgia
3.7
63
7.8
42
Repúblicas de Asia Central
Kazakastán
1.4
60
1.6
62
Kirguizistán
1.5
72
3.8
61
Turkmenistán
0.8
72
4.2
74
Uzbekistán
0.6
73
5.9
49
Europa Occidentale
Austria
5
Francia
5

aCualquier tipo abarca los métodos modernos y los tradicionales. Los totales puede que no coincidan, debido a que se redondean cifras.
bPorcentaje de embarazos no deseados o en mal momento (que se quieren más tarde)
cPorcentaje de mujeres en edad de procrear, casadas, que dicen que prefieren evitar un embarazo pero no están usando ningún método anticonceptivo
dLos datos de salud reproductiva para Rusia se refieren sólo a tres áreas urbanas.
eLa fuente de los datos de Europa Occidental es C. Haub y B. Herstad, Planificación familiar a nivel mundial 2002.

Fuentes: Encuestas demográficas y de salud (ORC Macro) y Encuestas de Salud Reproductiva (CDC).

Los métodos modernos representan una proporción más alta del uso de anticonceptivos en Asia Central dónde los dispositivos intrauterinos (DIU) son muy populares, y los métodos modernos son más comunes en áreas urbanas que en áreas rurales. Al igual que en otras partes del mundo, cuanto más educación tiene la mujer mayores son las posibilidades de que use un método moderno.

Las mujeres en la región normalmente conocen los métodos anticonceptivos que existen, pero con frecuencia no saben dónde obtenerlos, cómo usarlos, o lo efectivos que son para evitar el embarazo. Si bien hoy en día hay más mujeres que usan métodos anticonceptivos que hace una década, relativamente pocas toman la píldora, debido principalmente a la extendida creencia incorrecta (incluso entre los proveedores de atención) de que conlleva riesgos de salud.

Asimismo, si bien la mayoría de las encuestadas dijeron que no querían más hijos, pocas parejas utilizan métodos anticonceptivos a largo plazo o permanentes, aparte del DIU. A diferencia de lo anterior, la esterilización femenina es el método más común entre las mujeres casadas en muchas otras partes del mundo. Este último método era ilegal hasta hace poco en la región y los sistemas de salud siguen sin promoverlo, aparte de que la mayoría de los proveedores de atención sanitaria no están suficientemente entrenados para realizar la operación. Se están llevando a cabo programas de capacitación para actualizar el conocimiento del personal sobre todos los métodos anticonceptivos.

Una prueba de la necesidad de planificación familiar es la proporción de mujeres casadas que dicen que prefieren evitar el embarazo pero no usan ningún método anticonceptivo. Los demógrafos lo describen como necesidad insatisfecha. En 6 de los 11 países encuestados, el 15% o más de las mujeres casadas estaban en dicha situación (ver el Cuadro 2). Georgia tiene la mayor necesidad insatisfecha y también el mayor índice de abortos, y en general hay mayor necesidad insatisfecha entre las mujeres en áreas rurales. Si fuéramos a añadir el número de mujeres que usan métodos tradicionales (que generalmente son menos efectivos) a las cifras de necesidad insatisfecha, el porcentaje de mujeres que precisan métodos anticonceptivos modernos sería considerablemente más alto (ver el Gráfico 3).

Gráfico 3
Posible necesidad de métodos anticonceptivos modernos*

*Incluye mujeres casadas, mujeres en edad de procrear que dicen que prefieren evitar el embarazo pero, o bien no están utilizando ningún método anticonceptivo, o usan uno tradicional como el retiro o la abstinencia periódica.

Relación entre los métodos anticonceptivos y el aborto

En todos los países encuestados existe una clara relación entre el aborto y el uso de métodos anticonceptivos tradicionales: cuanto mayor es la proporción de métodos tradicionales respecto a la totalidad de métodos, mayor tiende a ser el nivel de abortos (ver el Gráfico 4).

Gráfico 4
Relación entre el uso de métodos anticonceptivos tradicionales y el índice de abortos

Una simulación utilizando datos de Armenia, Kazakastán, Kirguizistán y Uzbekistán reveló que si las mujeres que usan métodos tradicionales y las que no utilizan ningún método pero quieren evitar el embarazo usaran métodos modernos, los índices de aborto se reducirían entre el 55% y 64%, es decir a más de la mitad, en dichos países3.

Para reducir la dependencia de las mujeres en el aborto habrá que elevar el uso de anticonceptivos en general, utilizar métodos más eficaces y alentar un uso más sistemático, mejorando la información y los servicios que se ofrecen. Todos estos cambios se facilitan con la actitud de las mujeres. Aproximadamente tres cuartas partes de las mujeres en Azerbaiyán, Moldavia y Rumanía dicen que quieren recibir más información sobre métodos anticonceptivos, y lo mismo ocurre con más de la mitad de las encuestadas en Georgia. Asimismo, existe una mayor proporción de mujeres jóvenes, mujeres solteras y mujeres que usan condones que quieren recibir mayor información, lo que pone de relieve la necesidad de educación al respecto entre las adultas jóvenes. En gran parte de la región las mujeres jóvenes solteras tienen menor acceso a planificación familiar y servicios de salud reproductiva que las mujeres casadas.

Salud materna

La salud materna es un indicador importante del bienestar, pero es difícil obtener estimaciones verificables de las muertes maternas. Si bien los sistemas de registro civil de los países de la antigua Unión Soviética son extensos, comparten la misma trayectoria histórica de subnotificación o clasificación errónea de las muertes maternas. Se estima que los índices de mortalidad relativos al embarazo y el parto en Europa del Este y Euroasia son por lo menos el doble de los correspondientes a Europa Occidental4, y las complicaciones por abortos (especialmente los realizados en condiciones de riesgo) se encuentran entre las principales causas de la muerte materna.

Según los datos de las encuestas, la gran mayoría de los partos tienen lugar en establecimientos de salud, y casi todos ellos son asistidos por personal médico capacitado, excepto en Azerbaiyán (ver el Cuadro 2). De igual manera, la gran mayoría de las mujeres embarazadas en la región reciben atención antenatal, con excepción de las mujeres en Azerbaiyán. Por otra parte, la atención después del nacimiento es considerablemente menor: en 3 de los 5 países de que se disponen datos, menos del 50% de las mujeres (y sólo el 11% en Georgia) dijeron haber recibido una revisión después del nacimiento en su último parto.

Salud infantil: Nuevas cifras sobre mortalidad

Debido a que la salud materna y de los recién nacidos está ligada y depende de servicios sanitarios similares, los índices de mortalidad infantil también son considerablemente más altos en la región de la encuesta que en Europa Occidental (ver el Cuadro 2 y el Gráfico 5). En Asia Central las encuestas descubrieron que los índices de mortalidad infantil son tan altos como los de algunos países del sur de Asia y del África subsahariana.

Gráfico 5
Índices de mortalidad infantil en países seleccionados

PMD = Países más desarrollados

Fuente: CDC, Encuestas de Salud Reproductiva; ORC Macro, Encuestas demográficas y de salud; y PRB, Cuadro de la población mundial 2002 (sobre los países más desarrollados).

Las encuestas muestran que los índices de mortalidad infantil están bastante por encima de las cifras oficiales (son cuatro veces más altos en Azerbaiyán y más de 1,5 veces superiores en Rumanía, Georgia y Uzbekistán). Las diferencias se deben deficiencias en los sistemas de notificación y variaciones en la forma en que se define el concepto de "nacido vivo". Las Encuestas demográficas y de salud, y de salud reproductiva utilizaron las definiciones de la Organización Mundial de la Salud, que muchos de los gobiernos de la región están tardando de adoptar y aplicar.

Al igual que en otras partes del mundo, las encuestas revelaron que los niños de mujeres menos educadas y los que nacen con menos de dos años de separación del hermano anterior tienen más probabilidades de morir durante la edad de la lactancia, por lo que sigue habiendo necesidad de educación sobre la conveniencia de poner espacio entre un hijo y otro, y también hay que asegurar la disponibilidad de métodos anticonceptivos reversibles.

Uso de servicios de medicina preventiva

Muchas mujeres en Europa del Este y Euroasia tienen acceso limitado a servicios de medicina preventiva, especialmente en lo referente a las pruebas de cáncer del cuello uterino. Los Papanicolaus periódicos permiten reducir en gran manera la probabilidad de desarrollar un cáncer invasor, pero la mayoría de las mujeres en la región no saben que existen dichas pruebas y pocas se las han hecho. Menos del 50% de las mujeres con vida sexual en Moldavia y Rumanía dijeron haber tenido un Papanicolau; y en Azerbaiyán y Georgia menos del 5% se lo había hecho.

Los exámenes ginecológicos de rutina son algo que se recomienda para todas las mujeres en edad de procrear, y deben incluir Papanicolaus y asesoría sobre como auto-examinarse los senos, además de servicios de planificación familiar y prevención de las infecciones de transmisión sexual. Las encuestas muestran que no se hacen revisiones médicas de rutina y que es bastante raro hacer pruebas anuales, por lo que para reducir la incidencia de discapacidad y muerte entre las mujeres se necesitan campañas educativas para el público, de forma sostenida, y cambios en las prácticas de los proveedores de atención sanitaria.

Infecciones de transmisión sexual y VIH/SIDA

Desde comienzos de la década de 1990 muchos países en la región han sufrido importantes epidemias de infecciones de transmisión sexual, especialmente de sífilis. Los mayores números de casos en dicha década tuvieron lugar en Rusia, Kazakastán y Kirguizistán, respectivamente. Los índices en la región del Caúcaso y Rumanía, aunque fueron superiores a los del año 1990 permanecieron bajos en comparación5. Al igual que en otras áreas, las pruebas para detectar dichas infecciones, y la notificación de las mismas, se han visto seriamente afectadas por la falta de recursos en el sistema de salud.

Los países de Europa del Este y Euroasia también se están enfrentando a emergentes epidemias del VIH/SIDA. Aunque hace 10 años casi ni se había oído hablar de esta infección, los casos de VIH/SIDA aumentaron drásticamente en la última mitad de la década de 1990, y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) estima que el número de personas en Europa del Este y Asia Central con VIH/SIDA ascendía a 1,2 millones6. El uso intravenoso de drogas constituye el principal medio de transmisión, pero la infección por contacto sexual va en aumento, especialmente entre la gente joven y el creciente número de trabajadoras sexuales7. Los expertos internacionales sobre el SIDA advierten que la epidemia puede extenderse rápidamente de estos subgrupos a la población en general.

Se necesitan campañas de información y comunicación sobre el VIH/SIDA y cómo prevenir su propagación. Si bien muchas de las mujeres (por lo menos el 93% en 6 de los 8 países encuestados) habían oído hablar del VIH/SIDA, pocas saben que se puede tener VIH/SIDA sin mostrar síntomas, y menos aún conoce cómo se transmite la infección. Sólo la mitad de las mujeres encuestadas en Moldavia y Rumanía mencionaron sin ninguna ayuda que el uso de condones sirve para prevenir el VIH, y de los otros 5 países de que se disponen datos, sólo una tercera parte contesto lo mismo. Si bien los gobiernos de la región han lanzado programas para combatir la creciente epidemia, sigue siendo problemático ampliar la cobertura y reducir la exposición de la gente joven, que representa el mayor grupo de nuevas infecciones8.

Violencia en contra de la mujer

En varios países, la Encuesta de salud reproductiva fue la primera fuente de datos nacionales sobre la violencia contra la mujer, la cual se manifiesta en una variedad de formas y conductas, siendo la más común la tiene lugar entre parejas (violencia familiar). Entre los factores contribuyentes están los estereotipos de los papeles sexuales, la dependencia económica de la mujer, la aceptación cultural de dicha conducta y el hecho de que las leyes para proteger a la mujer son poco claras o inexistentes.

En 5 de los 6 países de que se tienen datos sobre la violencia física, entre el 15% y el 29% de las mujeres que estaban, o habían estado, casadas dijeron haber sido víctimas de dicho trato abusivo, y entre el 8% y el 10% que había tenido lugar en el último año (ver el Gráfico 6). En Rumanía, donde la encuestas también se realizó entre hombres, éstos notificaron que pegaban a sus mujeres con la misma frecuencia que ellas decían ser maltratadas, por lo que dicha congruencia sugiere que los resultados de la encuesta sobre el tema son fiables; pero no obstante la libertad con que se expresaron en la encuesta, pocas mujeres dijeron haber denunciado el abuso a la policía o al personal de salud.

Gráfico 6
Mujeres que dicen haber sufrido abuso físico de sus compañeros o esposos

Nota: Las cifras de Rusia sólo se refieren a tres áreas urbanas. Todos los datos indican las experiencias totales durante la vida de la mujer.

Debido a que la violencia familiar afecta el bienestar físico, mental, económico y social de la mujer, también tiene efectos sobre la salud reproductiva. Las mujeres que sufren dicha violencia quizás no puedan utilizar métodos anticonceptivos de forma eficaz y sistemática, o no tengan el control o la posibilidad de negociación para planear los embarazos con sus esposos o parejas, y para evitar las infecciones de transmisión sexual y usar servicios de medicina preventiva, como la atención antenatal.

Principales retos

La mejora de los servicios de salud reproductiva, que están entre los servicios de atención sanitaria más efectivos en función de su costo, puede elevar considerablemente la salud de las mujeres y de los recién nacidos9. Las encuestas recientes muestran que la reducción del número de abortos y la salud reproductiva de la mujer depende en parte del mayor uso de los métodos anticonceptivos modernos. Los servicios de salud, sean públicos o privados, deben asegurar la amplia disponibilidad de dichos métodos, y proporcionar a las mujeres información y asesoría para ayudarles a seleccionar el más apropiado y efectivo en su caso personal, teniendo en cuenta sus preferencias sobre los hijos que desean tener y cuándo; y las normas de atención deben incluir asesoría después del aborto, para que las mujeres que hayan pasado por dicho proceso conozcan la forma de evitarlo en el futuro usado métodos anticonceptivos.

Se necesitan promover la educación y la salud para combatir la falta de conocimiento de la mujer de importantes temas de salud reproductiva, como los métodos de planificación familiar. Las mujeres necesitan revisiones ginecológicas regulares y atención después del parto y después del aborto, así como formas de prevenir las infecciones de transmisión sexual y el VIH; y también deben saber dónde pueden buscar ayuda si son víctimas de abuso. Asimismo hay que poner especial énfasis en satisfacer las necesidades de salud reproductiva de los adultos jóvenes, que son la nueva generación de padres.

Encuestas como las de salud reproductiva y demográficas y de salud ofrecen datos valiosos para elaborar nuevos programas, evaluar los que ya existen y reformar los sistemas de atención sanitaria. En el futuro se necesitarán mayores sondeos y estudios comparativos de menor tamaño para dar seguimiento a las tendencias en la mortalidad materna e infantil, el aborto, el uso de anticonceptivos y otras áreas de salud reproductiva.

Bibliografía

  1. En 1993 se realizó una encuesta en la República Checa, y sus resultados (junto con resultados más detallados de los otros 11 países) se incluyen en la totalidad del informe comparativo y en los informes de país publicados por ORC Macro y CDC.
  2. Organización Mundial de la Salud (OMS), Unsafe Abortion: Global and Regional Estimates of Incidence of and Mortality Due to Unsafe Abortion With a Listing of Available Country Data , 3d ed. (Ginebra: OMS, 1998).
  3. Charles F. Westoff et al., Replacement of Abortion by Contraception in Three Central Asian Republics (Calverton, MD: Policy Project and Macro International, 1998); Charles F. Westoff, "The Substitution of Contraception for Abortion in Kazakhstan in the 1990s," DHS Analytical Studies 1 (Calverton, MD: ORC Macro, 2000); y Charles F. Westoff et al., "Contraception&3150; Abortion Connections in Armenia," DHS Analytical Studies 6 (Calverton, MD: ORC Macro, 2002).
  4. Ken Hill et al., "Estimates of Maternal Mortality for 1995," Bulletin of the World Health Organization 79, no. 3 (2001): 182-93.
  5. Gabriele Riedner et al., "Recent Declines in Reported Syphilis Rates in Eastern Europe and Central Asia: Are the Epidemics Over?" Sexually Transmitted Infections 76, no. 5 (2000): 363-65.
  6. Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) y la OMS, AIDS Epidemic Update: December 2002 (Ginebra: ONUSIDA, 2002).
  7. ONUSIDA/OMS, AIDS Epidemic Update : 13-16.
  8. ONUSIDA/OMS, AIDS Epidemic Update : 13-16.
  9. Banco Mundial, World Development Report 1993: Investing in Health (Washington, DC: Banco Mundial, 1993).

Agradecimientos

Este resumen lo preparó Lori Ashford, del Population Reference Bureau , en colaboración con Leo Morris, Howard Goldberg y Florina Serbanescu de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention ), con Jeremiah Sullivan de ORC Macro, y con Mary Jo Lazear y Mary Ann Micka de la Oficina de Europa y Euroasia de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Se agradece especialmente la labor de varios revisores del texto: Jennifer Adams, Alexandre Avdeev, Henry David, Daniela Draghici, Tara Milani, Gabriela Paleru, Mary Skarie, Charles Westoff y Nancy Yinger. El informe fue financiado por USAID bajo el proyecto de MEASURE Communication (HRN-A-00-98-000001-00).

Lori Ashford es directora técnica de salud reproductiva en el PRB.

Para más información

Este informe se basa en el documento titulado Reproductive, Maternal and Child Health in Eastern Europe and Eurasia: A Comparative Report , producido por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades y ORC Macro. El informe total de 238 páginas puede obtenerse de:

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