El VIH golpea con más fuerza a las poblaciones marginales de América Latina y se ha convertido en la principal causa de muerte en algunas naciones del Caribe
por Peter Lamptey, Merywen Wigley, Dara Carr e Yvette Collymore
(Octubre 2002) A finales de 2001, aproximadamente 1.9 millones de niños y adultos de América Latina y el Caribe se encontraban viviendo con VIH/SIDA. Durante el 2001, el número aproximado de nuevas infecciones en la región fue de 200.000.
En la mayor parte de América Latina, si bien el VIH/SIDA ha golpeado con más fuerza a las poblaciones marginales -hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, trabajadores y trabajadoras sexuales, y usuarios de drogas inyectables (UDI)– la transmisión heterosexual es cada vez más significativa. En Argentina y Uruguay, las infecciones de VIH están concentradas entre los UDI. En Perú y México, las tasas de transmisión más altas se observan en hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres. En Brasil, el país más poblado de la región, las infecciones con VIH son más altas entre los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres y entre los UDI. Las tasas de infección han venido cayendo desde fines de la década de 1990, probablemente como resultado de la puesta en práctica de programas de prevención dirigidos a aquellas personas con un alto riesgo de exposición.
En el Caribe, la principal vía de transmisión del VIH es el contacto heterosexual, facilitada por normas culturales que toleran el sexo sin protección y el cambio frecuente de parejas entre los jóvenes. Las tasas de prevalencia de VIH en esta región son las segundas más altas del mundo, superadas únicamente por las tasas que se observan en el África sub-sahariana. La gravedad de la epidemia es a menudo pasada por alto porque la población del Caribe es relativamente pequeña. Pero el VIH/SIDA es la principal causa de muerte en algunas zonas de esa región, y aproximadamente el 2.3 por ciento de la población adulta se encuentra infectada. La tasa de prevalencia más alta en población adulta infectada se observa en Haití, con un 6 por ciento, seguida por Bermuda, con 4 por ciento. Las migraciones y viajes frecuentes entre las islas del Caribe y los Estados Unidos también contribuyen a la propagación del virus.
Peter Lamptey es presidente del Instituto para el VIH/SIDA de Family Health International (FHI).
Merywen Wigley es funcionaria técnica asociada en el Instituto para el VIH/SIDA de FHI.
Dara Carr es directora técnica para comunicaciones de salud del PRB.
Yvette Collymore editora senior del PRB.
Extracto del Population Bulletin del PRB titulado "Facing the HIV/AIDS Pandemic" (PDF: 786KB).
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