 |
El envejecimiento de Am�rica Latina
por Jorge A. Brea
(Marzo 2003) Los latinoamericanos nacidos durante la d�cada de 1960, una �poca de enorme crecimiento poblacional, comenzar�n a entrar en su sexta d�cada de vida para el 2020, lo que marcar� un dr�stico aumento en la cantidad de personas en edad de jubilarse en la regi�n. Este aumento se mantendr� durante varias d�cadas. Se calcula que la cantidad de latinoamericanos de 65 o m�s a�os de edad aumentar� hasta sobrepasar �entre el 2000 y el 2005� una cifra equivalente al doble de los niveles actuales; y se cree que esa cifra se duplicar� a su vez para el 2050 (ver figura). En Colombia, Costa Rica y M�xico, el n�mero de personas mayores se triplicar� entre 2000 y 2025, seg�n algunas estimaciones. Este aumento ser� m�s leve en Argentina y Uruguay, donde el crecimiento poblacional ha sido m�s lento en la segunda mitad del siglo XX, pero en estos dos pa�ses la cantidad de personas mayores aumentar�, de todas maneras, entre 2000 y 2025 hasta alcanzar una cifra equivalente a una vez y media de los niveles actuales.
|
Proyecci�n para la poblaci�n de 65 o m�s a�os de edad en Am�rica Latina, 2000, 2025 y 2050
Fuente: CELADE, Bolet�n demogr�fico 69 (2002): tabla 11.
|
La brusca ca�da en las tasas de fecundidad y el mejoramiento en la salud de los adultos que se han observado en Am�rica Latina durante los �ltimos 50 a�os, han tenido como resultado el hecho de que las personas mayores representen hoy en d�a un porcentaje notablemente mayor de la poblaci�n total. Si bien las personas de 65 a�os o m�s representaban menos del 4% de la poblaci�n total en el 1950, y 5% hoy en d�a, este grupo corresponder� al 17% de la poblaci�n total para el 2050. La poblaci�n de Am�rica Latina es considerablemente m�s joven que la de Estados Unidos, Jap�n y la mayor�a de los pa�ses europeos. En Estados Unidos, en el 2000, las personas de 65 o m�s a�os representaban al 13% de la poblaci�n, mientras que el 17% de la poblaci�n de Jap�n est� compuesta por personas mayores. Se espera que estos porcentajes aumenten en ambos pa�ses durante los pr�ximos a�os.
El proceso de envejecimiento est� ocurriendo de manera m�s r�pida en aquellos pa�ses en los que se han observado las ca�das m�s fuertes en las tasas de fecundidad. Entre el a�o 2000 y el 2050, el porcentaje de la poblaci�n con 65 o m�s a�os de edad aumentar�, por ejemplo, del 10% a casi 27% en Cuba, y del 5% al 18% en Brasil1.
En algunos pa�ses, especialmente en pa�ses centroamericanos o de la regi�n del Caribe, la emigraci�n hacia los Estados Unidos ha acelerado este proceso de envejecimiento. Los adultos j�venes son los m�s proclives a emigrar al extranjero para buscar trabajo, dejando atr�s a los adultos de mayor edad. El proceso de envejecimiento m�s r�pido �que ya tiene lugar en muchos pa�ses� es con frecuencia el resultado de la migraci�n de adultos j�venes de �reas rurales hacia �reas urbanas dentro de un mismo pa�s. Las migraciones, tanto las que tienen lugar de un pa�s a otro como las que ocurren entre �reas rurales y urbanas, tienen como consecuencia la partida de los principales generadores de ingresos de cada comunidad, lo cual deja a los adultos de mayor edad sin el apoyo financiero que necesitan. Es dif�cil que las personas j�venes que se encuentran trabajando en las ciudades puedan ofrecer un apoyo directo a sus parientes de mayor edad que permanecen en �reas rurales �aunque s� pueden ofrecerles cierto apoyo financiero a distancia2.
El r�pido envejecimiento de la poblaci�n en Am�rica Latina, junto con la pobreza extendida y los problemas econ�micos de la regi�n, pondr�n una gran presi�n sobre los gobiernos de muchos pa�ses latinoamericanos, especialmente teniendo en cuenta que el sector p�blico est� asumiendo cada vez m�s responsabilidades por el bienestar de los ciudadanos. El dr�stico aumento que se espera en la cantidad de personas mayores hace que sea necesario preguntarse c�mo estructurar los programas de jubilaci�n de manera que no fomenten el retiro a edad temprana y que no dependan, a su vez, de una elevada proporci�n entre el n�mero de trabajadores actuales y el n�mero de personas jubiladas3. Uruguay, por ejemplo, subi� recientemente la edad de jubilaci�n de 55 a 60 a�os para las mujeres y de 60 a 65 a�os para los hombres. El hecho de que haya una poblaci�n m�s numerosa de personas mayores har� que aumente tambi�n la demanda de atenci�n de salud para enfermedades cr�nicas, en un momento en que muchos pa�ses de la regi�n se encuentran todav�a luchando contra enfermedades transmisibles asociadas con situaciones de hacinamiento y pobreza. El ofrecer servicios de salud, vivienda y apoyo econ�mico para esta creciente poblaci�n de personas de edad avanzada, ser� un desaf�o significativo para los gobiernos latinoamericanos durante el siglo XXI.
Referencias
- CELADE, "Am�rica Latina y el Caribe: Estimaciones y proyecciones de poblaci�n 1950-2050", Bolet�n demogr�fico 69 (2002): parte A.
- Kevin Kinsella y Victoria A. Velkoff, "An aging world: 2001", International Population Reports P95/01-1 (Washington, DC: U.S. Government Printing Office, 2001): 4955.
- National Research Council, Preparing for an aging world (Washington, DC: National Academy Press, 2001): 8-14.
Jorge A. Brea es profesor asociado de geograf�a en la Universidad de Michigan Central.
Extracto del Population Bulletin del PRB titulado "Population dynamics in Latin America" (Din�micas de la poblaci�n en Am�rica Latina).
|