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Epidemias emergentes en China: infecciones concurrentes y movilidad de la poblaci�n
por Drew Thompson
(Mayo 2003) Desde que en 1979 se dio inicio al proceso de "reforma y apertura" (gaige kaifang en chino), China ha avanzado hacia su integraci�n al sistema econ�mico global, atrayendo a inversionistas extranjeros y exportando sus productos al resto del mundo. Para este pa�s de 1.300 millones de personas, la integraci�n econ�mica tambi�n ha significado una movilidad sin precedentes de la poblaci�n y un mayor contacto con visitantes de otros pa�ses. Es as� como la salud de la poblaci�n de China se ha visto cada vez m�s vinculada a la de otras poblaciones, incluyendo las de fuera de Asia. El brote del s�ndrome respiratorio agudo severo (SRAS, o SARS por sus siglas en ingles) ha demostrado que en estos tiempos de mayor interdependencia social, pol�tica y econ�mica, China requiere un mayor esfuerzo nacional e internacional para controlar la propagaci�n de enfermedades infecciosas.
China ya no se encuentra aislada del mundo
Desde el a�o 1979, las fronteras de China se han abierto cada vez m�s, lo que ha tenido como consecuencia desplazamientos masivos de personas que ingresan o salen del pa�s. Aproximadamente 97 millones de personas visitaron China en 20021. A su vez, el crecimiento de la econom�a ha hecho posible que m�s ciudadanos chinos viajen tanto dentro como fuera del pa�s, generando un nivel de comercio sin precedentes entre el mundo y todas las provincias de China.
La mayor parte de los visitantes que llegan a China provienen de Asia, particularmente de la importante comunidad china de Taiw�n y Hong Kong. En efecto, ha sido este �ltimo el foco de atracci�n que ha estimulado el tr�fico hacia y desde China durante los �ltimos 25 a�os, culminando en el a�o 1997 con la reinserci�n de Hong Kong a la soberan�a China. De acuerdo con el departamento de planificaci�n de Hong Kong, durante 2001 se registraron 117 millones de viajes en los ocho controles fronterizos que existen en la regi�n, lo que representa un n�mero tres veces mayor al de 19902. Seg�n las proyecciones de dicho departamento, para el a�o 2020 la cifra aumentar� a 300 millones. Adem�s de los cientos de vuelos y viajes en transbordador que se realizan a diario, en la actualidad uno de los puntos fronterizos entre Hong Kong y China permanece abierto las 24 horas del d�a, lo que permite que los 6,8 millones de personas que viven en Hong Kong puedan acceder a China sin restricciones. El cruce a trav�s de las fronteras llega a su punto m�s alto durante los feriados tradicionales, siendo el m�s importante el "Festival de la Primavera" o A�o Nuevo Chino.
Las relaciones sociales y econ�micas entre Taiw�n y China tambi�n se han intensificado en gran medida durante los �ltimos 15 a�os. En 1988, aproximadamente 430.000 taiwaneses visitaron China; en 2002, el n�mero subi� a casi 4 millones3. Este imponente aumento se refleja en los niveles de comercio e inversi�n que Taiw�n ha registrado en China, los que este a�o han convertido a China en el primer mercado de exportaciones de Taiw�n, superando a los Estados Unidos4. La compa��as taiwanesas han abierto oficinas y f�bricas en todo el territorio de China, donde actualmente reside un gran n�mero de taiwaneses. Si bien las cifras var�an ampliamente, se cree que son 300.000 los taiwaneses que residen en Shanghai, y 200.000 m�s lo hacen en ciudades ubicadas a lo largo del corredor Shanghai-Nanjing en la provincia de Jiangsu5. Se estima que es incluso mayor el n�mero de taiwaneses que vive en las provincias del sur del pa�s, incluyendo Fujian y Guangdong. La mayor parte de este grupo de aproximadamente 1 mill�n de "expatriados" taiwaneses son personas con un nivel de educaci�n alto, gerentes y empresarios con sus familias, que representan casi el 4% de los 22,5 millones de ciudadanos de Taiw�n6.
Los ciudadanos chinos gozan en la actualidad de una libertad de movimiento nunca antes vista. Antes de la reforma y la apertura, el Estado controlaba la movilidad a trav�s del hukou, sistema basado en el lugar de origen que prohib�a a los habitantes de las zonas rurales emigrar a otras provincias o a zonas urbanas, en tanto permit�a a los que resid�an en las ciudades acceso a los servicios sociales, incluyendo cupones de comida, escolaridad y atenci�n m�dica. Las unidades urbanas de trabajo (danwei) controlaban el movimiento de los trabajadores, cuyos legajos personales s�lo pod�an ser transferidos a otra unidad bajo circunstancias especiales que requer�an la aprobaci�n de las autoridades competentes.
A comienzos del a�o 2001, varias provincias reformaron el sistema hukou torn�ndolo m�s flexible, lo que permiti� una mayor migraci�n desde las zonas rurales hacia las urbes. Un sistema provincial de identificaci�n permite a los residentes trabajar en cualquier lugar de su provincia. Mientras que, en general, los profesionales tienen la libertad de trabajar en la ciudad de su elecci�n y cuentan con los recursos para acceder a una atenci�n m�dica adecuada, la mayor�a de las personas que han migrado desde el campo no tienen seguro de salud y reciben un ingreso tan bajo que no les permite acceder a los tratamientos m�dicos. Dado que viven lejos del domicilio registrado, los migrantes no califican para recibir la atenci�n subvencionada y les es dif�cil acceder a los servicios m�dicos pagos en las ciudades.
Las pol�ticas adoptadas por el gobierno central han aumentado las oportunidades para viajar dentro del pa�s. Todos los trabajadores gozan ahora de tres feriados nacionales que duran una semana o m�s. El Festival de la Primavera a fines de enero o principios de febrero dura hasta dos semanas, lo que ofrece una oportunidad para que los migrantes visiten a sus familias y para que los trabajadores de todas partes del pa�s viajen a sus lugares de origen. Se estima que cerca de 6 millones de turistas visitaron la ciudad de Guangzhou en la provincia de Guangdong durante el Festival de la Primavera de 2003. Los feriados largos del 1 de octubre, d�a Nacional, y del 1 de mayo, d�a del Trabajo, tambi�n son fechas en las que se producen flujos masivos de personas7.
Son millones los chinos que viajan m�s all� de las fronteras de su pa�s. Se estima que 16,6 millones de personas viajaron al exterior en 2002 por razones de trabajo o placer8. Los turistas chinos est�n autorizados a visitar m�s de 30 pa�ses, entre los que recientemente se incluy� a Alemania que, por ser un pa�s "Schengen", permite a los visitantes entrar a otros 14 pa�ses de la Uni�n Europea sin pasar por nuevos controles de immigraci�n9. Muchos pa�ses, particularmente aquellos de Asia que en otros tiempos depend�an en gran medida de los ingresos que les dejaba el turismo de Jap�n, hoy en d�a realizan activas promociones para atraer a grupos de turistas chinos.
El enfoque de salud p�blica en China
El brote del SRAS ha puesto de manifiesto de manera dram�tica los riesgos que representan las enfermedades infecciosas en las econom�as globales cada vez m�s interdependientes. Como sucede con muchos otros pa�ses, el sistema de salud chino no refleja los beneficios econ�micos de la globalizaci�n. Adem�s, las autoridades centrales han transferido el control a las provincias y tanto el financiamiento como la vigilancia a nivel central y local han disminuido respecto de los niveles que exist�an antes de 1979.
La reacci�n de China frente al SRAS en estos tres �ltimos meses ha sido la misma reacci�n que tuvo el pa�s frente al VIH/SIDA durante los �ltimos tres a�os. En ambos casos, la primera respuesta fue negar el problema. Las autoridades de salud adem�s se encuentran limitadas por un sistema legal concebido para ocultar las cat�strofes al resto del mundo. La ley sobre los secretos de estado prohibe que las autoridades locales informen sobre un brote epid�mico hasta que no lo haya anunciado p�blicamente el ministerio de salud. Del mismo modo, conforme a la ley de enfermedades infecciosas de 1989, los gobiernos locales no est�n autorizados a "declarar a una zona como �rea de epidemia" o tomar medidas de emergencia, tales como poner una zona bajo cuarentena, sin informarlo previamente y obtener permiso de parte del "nivel jer�rquico inmediatamente superior".
Reci�n cuando el Premier Wen Jiabao y la Vice Primera Ministra Wu Yi se involucraron en la crisis del SRAS la burocracia m�dica comenz� a movilizarse internamente enviando informes a Beijing sobre lo que suced�a a nivel provincial y comenz� la cooperaci�n con la comunidad m�dica internacional. El 4 de abril, Wu Yi visit� el Centro Chino para el Control y Prevenci�n de las Enfermedades e instruy� a sus funcionarios que implementaran un mecanismo urgente para hacer frente a los brotes repentinos que representaran una amenaza a la salud p�blica; este mecanismo deb�a incorporar tanto un sistema de informaci�n de salud p�blica como un sistema de alerta temprana sobre ciertas condiciones m�dicas y sus respectivos informes.
Las enfermedades infecciosas continuar�n afectando a los m�s marginados
Dada la enorme poblaci�n del pa�s, los escasos recursos y la resistencia pol�tica, las autoridades de salud de China no han podido controlar en forma correcta una serie de problemas de salud y responder a ellos de manera eficiente. En un pa�s donde los recursos del sistema p�blico de salud son insuficientes, los servicios m�dicos rurales son inadecuados y la vigilancia es precaria, no es posible invertir los recursos de manera eficiente para controlar la propagaci�n de infecciones tales como la hepatitis, la s�filis, el VIH y la tuberculosis (TB).
Hepatitis
M�s de 200 millones de chinos se contagian la hepatitis B y C. La hepatitis B infecta a 170 millones de personas (14% de la poblaci�n), mientras que la hepatitis C, que es a�n m�s grave, infecta a casi 40 millones (3,3% de la poblaci�n)10. La hepatitis, al igual que el VIH, se transmite por v�a sexual, por el uso compartido de agujas, a trav�s de la reutilizaci�n inadecuada de equipamiento m�dico y por medio de hemoderivados contaminados. Si bien en el pa�s se dispone de una vacuna para la hepatitis B a un valor de US$4, la cobertura de vacunaci�n ha sido baja (entre 10% y 40% en muchas zonas rurales) a pesar de haberse recibido una importante ayuda extranjera para cubrir su costo11. Las hepatitis B y C, que causan insuficiencia hep�tica cr�nica, contribuyen al deterioro generalizado de la salud de la poblaci�n, particularmente cuando se trata de pacientes con infecciones concomitantes como el VIH/SIDA. Tal como sucede con muchas enfermedades infecciosas, los pacientes permanecen asintom�ticos durante per�odos largos y muchas veces ni siquiera saben que tienen la enfermedad, lo que los lleva a contagiar involuntariamente a otras personas.
S�filis
La s�filis y otras infecciones de transmisi�n sexual (ITS) en China constituyen un problema serio de salud. Desde 1993 a 1999, el crecimiento promedio de la tasa de incidencia fue de 84% al a�o12. Resulta significativo que la enfermedad se detect� primero en las zonas costeras y se presume que fue tra�da por visitantes extranjeros a las ciudades que primero se abrieron al exterior. Luego, las infecciones se propagaron a las �reas rurales13. El aumento exponencial de la tasa de ITS es causa de gran preocupaci�n, y ello por una serie de razones. Resulta dif�cil controlar las ITS debido al car�cter privado que reviste su transmisi�n, a la renuencia de las personas infectadas a buscar tratamiento y, en algunos casos, a la ausencia de s�ntomas por per�odos prolongados. Las ITS tambi�n facilitan la propagaci�n de otras infecciones como el VIH/SIDA.
VIH/SIDA
Se estima que entre 1 millones y 2 millones de chinos est�n infectados con el VIH/SIDA, y que la cifra podr�a llegar a ser de 15 millones en el 2010 si no se toman medidas efectivas14. El sistema de atenci�n de salud del pa�s est� mal equipado para controlar la propagaci�n del VIH o para tratar a las personas que ya est�n infectadas. Entre las deficiencias del mismo se pueden mencionar la escasez de datos epidemiol�gicos, la falta de m�dicos capacitados, el acceso limitado a drogas efectivas, y la ausencia de un plan nacional de prevenci�n o educaci�n.
Tuberculosis
En China hay 550 millones de personas infectadas con el bacilo de la tuberculosis. De ellas, 4,5 millones han desarrollado la TB activa y entre 120.000 y 250.000 muere cada a�o a causa de la enfermedad. Aproximadamente un 80% de las personas que sufren de TB en China vive en zonas rurales y un 63% de ellas son j�venes o de mediana edad, lo que implica una carga econ�mica significativa para las familias afectadas15. Debido a la alta prevalencia de la tuberculosis en las zonas pobres y a que el tratamiento es prolongado y costoso, muchos pacientes dejan de tomar los medicamentos antes de completar el ciclo, Esto resulta en tasas de casi 30% de resistencia a la droga, lo que contribuye a�n m�s a la propagaci�n de la enfermedad. Durante 15 a�os, las Naciones Unidas, el Banco Mundial, el Fondo Global contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria (Global Fund to Fight AIDS, Tuberculosis and Malaria) y las agencias de cooperaci�n internacional de Jap�n y el Reino Unido han otorgado apoyo a los programas para el tratamiento de la TB en China. A pesar de haberse invertido cientos de millones de d�lares, la Organizaci�n Mundial de la Salud sostiene que China a�n enfrenta importantes desaf�os para controlar la TB, especialmente debido a lo vasto del pa�s, a lo numeroso de su poblaci�n y a cuestiones de voluntad pol�tica16.
�Cu�l es el panorama para China?
La creciente integraci�n econ�mica a la econom�a global y el aumento de los viajes hacia, desde y al interior de China pondr�n a�n m�s al descubierto los grandes desaf�os que enfrenta el sistema de salud p�blica del pa�s. La gran mayor�a de la poblaci�n no cuenta con seguro de salud, los hospitales han tenido que recurrir a la provisi�n de servicios pagos para poder subsistir, lo que hace a�n m�s dif�cil que los pobres y las personas de clase media baja puedan recibir atenci�n de salud o servicios preventivos. A pesar de que la situaci�n econ�mica de China ha experimentado una mejor�a en los �ltimos 30 a�os, el gasto en salud p�blica por parte del gobierno central ha sido insuficiente y la ayuda internacional no ha sido capaz de fortalecer adecuadamente el sector para hacerle frente a las enfermedades emergentes como el VIH o el SRAS.
Andrew Thompson es investigador asociado de la C�tedra Freeman de Estudios sobre China del Center for Strategic and International Studies (CSIS) en Washington, DC. El Sr. Thompson ha realizado m�ltiples viajes dentro de China y habla, lee y escribe mandar�n.
Referencias
- Xinhua, "China's cross-border tourism prospers in 2002", 31 de diciembre de 2002.
- Antoine So, "500,000 in weekly trips across border", South China Morning Post, 22 de mayo de 2002.
- Department of Economics Affairs, Mainland Affairs Council, Taiw�n, datos consultados en l�nea en www.mac.gov.tw el 2 de mayo de 2003.
- En las cifras correspondientes a exportaciones procedentes de Taiw�n, las exportaciones a Hong Kong se cuentan como exportaciones a China. Durante el a�o 2002, el 24% de las exportaciones de Taiw�n fueron a China, en comparaci�n con el 20% que fueron a los Estados Unidos. Fuente: Direcci�n General de Aduanas, Ministerio de Finanzas, Rep�blica de China, consultado en l�nea en www.moeaboft.gov.tw el 2 de mayo de 2003.
- Joseph Kahn, "With one stop, flight to Taiwan from China ends a 50-year freeze", New York Times, 27 de enero de 2003.
- Carl Haub, Cuadro de la poblaci�n mundial 2002 (Washington, DC: Population Reference Bureau, 2002).
- William Kazer, "The mainland attraction", South China Morning Post, 31 de mayo de 2003. Ver tambi�n Financial Times Information, "Tourism brings Guangzhou US$240M during Spring Festival", 10 de febrero de 2003.
- "Lives of Chinese people improve markedly in five years", People's Daily, 5 de marzo de 2003.
- Mark O'Neil, "Chinese tourists set to rise as EU prepares to ease visa restrictions", South China Morning Post, 23 de enero de 2003. Ver tambi�n "Chinese tourists bring vitality to German market", Xinhua/People's Daily, 5 de marzo de 2003.
- Z.T. Sun, L.H. Ming, X. Zhu y J.H. Lu, "Prevention and control of hepatitis B in China", Journal of Medical Virology 67, N� 3: 447-50. Ver tambi�n Chinese Foundation for Hepatitis Prevention and Control, estad�sticas consultadas en l�nea en www.csyhepa.com el 15 marzo de 2003.
- BBC News, "China launches battle against hepatitis", 1 de junio de 2002.
- X. Gong et al., "Epidemiological analysis of syphilis in China through 1985 to 2000", Chinese Journal of Sexually Transmitted Infections 1, N� 1 (2001): 1-6.
- Gong et al., "Epidemiological analysis of syphilis in China".
- Stephen Morrison y Bates Gill, Averting a full-blown HIV/AIDS epidemic in China (Washington, DC: Center for Strategic and International Studies, febrero de 2003).
- "Rural areas need help to fight TB", China Daily, 25 de marzo de 2003. Ver tambi�n Deutsche Presse-Agentur, "WHO urges china to curb growing TB crisis", 4 de junio de 2001. Ver tambi�n Organizaci�n Mundial de la Salud (OMS), WHO report 2003 global tuberculosis control: surveillance, planning, financing.
- 16. OMS, WHO report 2003 global tuberculosis control: 30, consultado en l�nea en www.who.int/gtb el 2 de mayo de 2003.
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