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Migraci�n y el VIH en el norte de Senegal
por Macoumba Thiam, Rebecca Perry y Victor Pich�
(Octubre 2003) Si bien Senegal ha logrado evitar la epidemia del VIH/SIDA que est� haciendo estragos entre sus vecinos africanos, la emigraci�n puede acabar con el aparentemente menor riesgo de infecci�n que disfruta su poblaci�n. Los hombres del norte de Senegal hace tiempo que emigran a los centros urbanos de mayor tama�o dentro del pa�s1, y recientemente se les ha visto buscando trabajo en el extranjero, especialmente en Francia, la Costa de Marfil y pa�ses centroafricanos2.
Los emigrantes que viajan a otros pa�ses africanos corren mayor riesgo de ser infectados por el VIH que otras poblaciones menos m�viles. Un estudio realizado hace m�s de 10 a�os por Fadel Kane y sus colegas en 11 aldeas alrededor de Matam, una ciudad al norte del pa�s, descubri� que el 27% de la poblaci�n masculina de trabajadores que volv�an del extranjero estaba infectada por el VIH/SIDA, comparado con menos de un 1% de los hombres que no emigraban3. En 1960 la cuarta parte de la poblaci�n masculina del norte de Senegal migraba en busca de trabajo4, y dicho �xodo contin�a siendo com�n hoy en d�a, aunque los puntos de destino son m�s diversos5.
Migraci�n del norte de Senegal
El norte del pa�s est� poblado principalmente por tres grupos �tnicos: los Soninke, en la parte alta del valle del r�o Senegal, los Halpularen, en la parte intermedia de dicho valle, y los Wolof en el delta. Los Soninke y los Halpularen son poblaciones sumamente m�viles, pero cada grupo tiene tendencias migratorias espec�ficas. Los Soninke emigran casi �nicamente a Francia para trabajar en las f�bricas, los muelles y la recogida de basura dom�stica, mientras que los Halpularen se trasladan a las ciudades de Senegal y a los pa�ses del �frica central y occidental para comerciar6.
La mayor migraci�n internacional ha tenido considerable impacto econ�mico. En el a�o 2000 el Departamento de Asuntos Econ�micos y Sociales de las Naciones Unidas calculaba que los emigrantes senegaleses env�an a sus familias casi US $130 millones, lo que representa un 2,7% del producto nacional bruto (PNB) del pa�s.
Alrededor de 1975 el perfil de la migraci�n cambi� dr�sticamente en el norte de Senegal, principalmente en respuesta a la grave desertificaci�n y a la sequ�a que hab�a sufrido la naci�n a principios de la d�cada de 19707. Hasta entonces la migraci�n consist�a mayormente en el �xodo de pueblos rurales a los grandes centros urbanos, como Dakar y Thies, pero desde la d�cada de 1970 cada vez es mayor el n�mero de hombres Halpularenos que se trasladan en busca de trabajo a la Costa de Marf�l, Gab�n, Camer�n, la Rep�blica Democr�tica del Congo (anteriormente Zaire) y la Rep�blica del Congo8; y debido a que muchos de estos pa�ses tienen �ndices superiores de VIH/SIDA, dicho movimiento pone a las comunidades Halpularenas en riesgo de contraer la infecci�n.
Los �ndices de infecci�n del VIH aumentan con la emigraci�n
Los �ndices de VIH/SIDA contin�an siendo bajos entre la poblaci�n senegalesa en general, en comparaci�n con todo el �frica subsahariana. Seg�n ONUSIDA, menos del 2% de la poblaci�n senegalesa adulta estaba infectada por el VIH/SIDA en 1999, comparado con casi el 9% de la poblaci�n del �frica subsahariana9. Durante toda la epidemia, Senegal ha mantenido de forma constante bajos niveles de infecci�n, mientras que sus pa�ses vecinos han registrado �ndices hasta seis veces superiores entre su poblaci�n adulta, y parece que van en aumento10.
El �xito de Senegal en evitar el VIH/SIDA, aunque no se entiende del todo, ha sido atribuido a acciones integrales adoptadas prontamente por el gobierno (como un s�lido programa para combatir las infecciones de transmisi�n sexual), pero tambi�n a que la organizaci�n social y los valores culturales y religiosos de Senegal limitan la expresi�n de la sexualidad11.
Pero a medida que mayor n�mero de senegaleses emigran a pa�ses donde el VIH es end�mico, se elevan las infecciones asociadas a la emigraci�n, con frecuencia en contextos de pobreza e impotencia, porque puede que muchos senegaleses carezcan de permiso para quedarse en el pa�s anfitri�n12. Los trabajadores indocumentados constituyen uno de los grupos m�s vulnerables a la infecci�n, ya que debido a su temor a ser deportados evitan contacto con los organismos oficiales de gobierno y tienen poco acceso a informaci�n y a servicios de salud y bienestar p�blico13.
Un estudio realizado recientemente en Matam y la ciudad norte�a de Richard-Toll concluy� que la movilidad de la poblaci�n contribuye a la propagaci�n de la infecci�n. El estudio revel� que es com�n que los emigrantes adopten conductas sexuales de riesgo durante la emigraci�n y cuando vuelven a sus hogares tienen relaciones sexuales sin protecci�n14. En el �rea alrededor de Matam, el 40% de los hombres que hab�an emigrado a pa�ses africanos con altos niveles de prevalencia del VIH dijeron haber tenido conductas sexuales de alto riesgo cuando estaban lejos de sus hogares, como relaciones con trabajadoras sexuales o compa�eras sexuales fortuitas.
Los emigrantes traen el VIH a sus familias
Cuando vuelven a sus hogares muchos emigrantes contin�an teniendo un comportamiento arriesgado. Una cuarta parte de todos los hombres encuestados en el �rea de Matam dijo haber tenido un comportamiento sexual de alto riesgo15. Dado que los emigrantes no usan condones sistem�ticamente cuando est�n de vuelta en sus hogares o en viajes cortos dentro de Senegal, se convierten en puentes de transmisi�n de los pa�ses end�micos a los menos afectados.
Las mujeres confirman que los emigrantes con frecuencia contribuyen a la propagaci�n del virus a su regreso. En el a�o 2001, se realizaron una serie de grupos focales y entrevistas personales con las mujeres de Matam16. Una joven de 22 a�os describi� la situaci�n respecto al VIH/SIDA como sigue: "los hombres que emigran... tienen relaciones sexuales con mujeres en otros pa�ses y cuando vuelven a casa se acuestan con sus esposas y la mujer queda infectada, ...y cuando �sta muere, �l se casa con otra y la vuelve a contaminar". De hecho Kane y sus colegas descubrieron que en una de sus muestras 20 de cada 22 mujeres con VIH hab�an sido infectadas por sus esposos que eran emigrantes.
Pero los hombres no son los �nicos culpables de la mayor incidencia del VIH/SIDA entre las mujeres, ya que �stas suelen usar el sexo como forma de supervivencia cuando los esposos est�n fuera. El investigador Christophe Saez descubri� que varias mujeres que viven cerca de Richard-Toll y van a la ciudad a vender leche, tambi�n venden su cuerpo secretamente. Sin el apoyo econ�mico de sus esposos emigrantes las mujeres se ven con frecuencia obligadas a tener relaciones sexuales por dinero para mantener a sus familias17.
Los programas locales de VIH son pocos y bastante espaciados entre s�
Pocos son los programas locales que ayudan a los emigrantes a prevenir la infecci�n del VIH. Piindi Kaabal, una asociaci�n de emigrantes que han vuelto a Matam, lleva participando en una campa�a de sensibilizaci�n sobre el VIH/SIDA durante varios a�os, pero sus actividades, aunque exitosas, son limitadas y no se han desarrollado suficientes redes locales comunitarias en contra de la infecci�n. S�lo hay unos pocos programas que atienden a las personas infectadas y a sus familias, y realizan campa�as de sensibilizaci�n. Asimismo, a parte de en Saint-Louis, la sede del gobierno del norte de Senegal18, no existen sistemas de vigilancia de comportamientos o pruebas de detecci�n del VIH para darle el seguimiento debido a la epidemia y a las conductas individuales en la regi�n.
En otras partes del pa�s se reconoce la relaci�n entre la movilidad de la poblaci�n y el VIH, y se trata de hacerle frente. Un proyecto, RailLink, tiene por objeto prevenir la diseminaci�n del VIH en las rutas de ferrocarril que conectan Senegal, Burkina Faso, Mal�, y la Costa de Marfil; dicho proyecto abarca alrededor de 2 millones de personas. Asimismo, ONUSIDA est� realizando un proyecto dirigido a reducir la vulnerabilidad de la poblaci�n m�vil en �frica occidental.
Macoumba Thiam est� completando su doctorado en el departamento de demograf�a de la Universidad de Montreal en Canad� y participa en un equipo de investigaci�n que estudia la relaci�n entre la emigraci�n y la propagaci�n de infecciones de transmisi�n sexual (ITS) y el SIDA en el norte de Senegal.
Rebecca Perry es una ex-becaria de los Programas Internacionales del PRB y de Fulbright que realiz� una investigaci�n sobre el VIH/SIDA en Matam, Senegal.
Victor Pich� es un profesor de la Universidad de Montreal y del Centre interuniversitaire d'�tudes d�mographiques (CIED) en Canad�, y coordinador del proyecto de investigaci�n sobre la movilidad de la poblaci�n y las infecciones de transmisi�n sexual y el SIDA en Senegal.
Referencias
- J.-L. Boutillier et al., La moyenne vall�e du S�n�gal: �tude socio-�conomique (Paris: PUF, 1962).
- Christophe Z. Guilmoto, "D�mographie et d�veloppement dans la moyenne vall�e du fleuve S�n�gal", en N'Guessan Koffi et al., eds., Ma�trise de la croissance d�mographique et d�veloppement en Afrique (Par�s: ORSTOM �ditions, 1994): 403-17.
- Fadel Kane et al., "Temporary expatriation is related to HIV-1 infection in rural Senegal", AIDS 7 no. 9 (1993): 1261-65.
- Boutillier et al., La moyenne vall�e du S�n�gal: �tude socio-�conomique.
- Guilmoto, "D�mographie et d�veloppement dans la moyenne vall�e du fleuve S�n�gal": 403-17.
- A. Lericollais, "Peuplement et migrations dans la vall�e du S�n�gal", Cahier ORSTOM, S�rie Sciences Humaines 12, no. 2 (1975): 123-35; y Sadio Traor�, Dimension ethnique de la migration dans la vall�e du fleuve S�n�gal, tesis doctoral en demograf�a en la Universidad de Montreal (Montreal: 1992).
- Guilmoto, "D�mographie et d�veloppement dans la moyenne vall�e du fleuve S�n�gal".
- Guilmoto, "D�mographie et d�veloppement dans la moyenne vall�e du fleuve S�n�gal".
- OMS, "Epidemiological fact sheets on HIV/AIDS and sexually transmitted infections" (Ginebra: OMS, 2002), vista en Internet, en www.who.int/hiv/pub/epidemiology/pubfacts/en/, el 30 de mayo del 2003.
- OMS, "Epidemiological fact sheets on HIV/AIDS and sexually transmitted infections".
- ONUSIDA, "Acting early to prevent AIDS: the case of Senegal", UNAIDS Best Practice Collection (Ginebra: ONUSIDA, 1999).
- ONUSIDA, "Gender and HIV/AIDS: taking stock of research and programmes" (Ginebra: ONUSIDA, marzo 1999), vista en Internet en www.unaids.org/publications/documents/human/gender/una99e16.pdf, el 30 de mayo del 2003.
- Organizaci�n Internacional del Trabajo, Population mobility and HIV vulnerability, Workshop Proceedings, Jakarta, 15 de noviembre del 2001.
- Victor Pich� et al., Migration, sexualit� et Sida dans la vall�e du fleuve S�n�gal (Montreal: Universidad de Montreal, 2003).
- Pich� et al., Migration, sexualit� et Sida dans la vall�e du fleuve Senegal.
- Estas entrevistas fueron parte del trabajo de investigaci�n sobre el terreno realizado por Rebecca Perry en el norte de Senegal y Sud�frica.
- Christophe Saez, Comportements sexuels et risque d'infection au VIH/SIDA chez les migrants Haalpulaar de la vall�e du fleuve S�n�gal, trabajo acad�mico para un Master's en Salud P�blica (Montreal: Universidad de Montreal 2002).
- En el a�o 2000 el Norte de Senegal fue dividido en dos regiones: Saint-Louis y Matam.
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